Quiere y puede. Alcanza esa perfección imaginaria, solo real en espejos convexos. Ese orgasmo mental alternativo a una desilusión.
Visiones de un mundo paralelo de inimitables maravillas, cual tablero de ajedrez de Alicia.
Incondicional de mentiras e imaginaciones. Asidua de promesas que no llegan a nada. Permanente amiga del agonizar entre palabras que callan más que dicen y silencios de mentiras por omisión.
Por que..¿Para que sirve la verdad?
Para, por insolente desacuerdo o indolente apatía convertir una perfecta ironía en una vulgar broma de mal gusto.
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