Despierta.
Desierta empapada en sudor, con frío, desorientada, anulada, anestesiada, amargada, ansiosa…y mil cosas más, pero ante todo perdida.
Una vez más ha vuelto a llegar sin saber cómo y muy posiblemente tampoco dónde.
Dando traspiés levanta de la cama empujando y golpeando de mala manera pero sin peligro a que se despierte al cuerpo que tiene a su lado.
Va al baño y tras tratar de centrarse con un poco de agua fría en la cara empieza buscar.
Busca para paliar el agobio y la ansiedad, para olvidar, para recordar retazos de un pasado, para encontrarse perdiendo el sentido. O quizás eso fuese en un principio, ahora busca por buscar, por necesidad.
Encuentra, prueba y toma.
Lo pierde todo excepto la pizca de sentido necesaria para volver tropezando, tambaleando y temblando a esa cama extraña para morir ahí hasta despertar de Nuevo empapada en sudor, con frío, desorientada, anulada, anestesiada, amargada, ansiosa…y mil cosas más.
Siempre he pensado que los hechos tienden a ser cíclicos y no lineales.
ResponderSuprimirCreo que lo defines bastante bien.
Aquí estaré para intentar romper el bucle, si eso es lo que quieres.
Te quiero cielo ^^